Corporaciones del mundo despierten! (por favor!)

Desde el Twitter de Perrenque me llego este enlace de un blog del WSJ: The Facebook Generation vs. the Fortune 500. Publicado en marzo de este año (2009), pero que en mi opinión seguirá teniendo vigencia durante, y desafortunadamente, un buen rato. Digo desafortunadamente porque creo que las piramides de poder que son hoy en dia las corporaciones se demorarán mucho en hacer el cambio.
Digo que es desafortunado porque las corporaciones no logran, no captan o por el simple miedo al cambio no quiere o van a cambiar sus jerarquías y formas absurdas de trabajar.
Escribiendo esto se me caliente un poco la sangre, lo tengo que admitir. Se caliente por haber trabajado por casi cuatro años en la Casa Editorial El Tiempo, y una de las cosas que mas me costaron emocionalmente en mi día a día profesional eran esas estructuras anticuadas de poder, donde la mayoría de decisiones se tomaban en secreto y a uno solo le llegaba una orden de trabajo. Lo odiaba! (calma Matías, como diría Pacho, calma). Leyendo el post del WSJ de inmediato me llevo a esa época corporativa de mi vida. Y pese a que no soy generación Y, si me comporto en mi vida profesional y privada de una manera muy acorde a los puntos descritos por Gary Hamel en su post.
Aquí van (recomiendo leer el articulo original donde el autor describe cada uno de estos puntos)
- All ideas compete on an equal footing.
- Contribution counts for more than credentials.
- Hierarchies are natural, not prescribed.
- Leaders serve rather than preside.
- Tasks are chosen, not assigned.
- Groups are self-defining and -organizing.
- Resources get attracted, not allocated.
- Power comes from sharing information, not hoarding it.
- Opinions compound and decisions are peer-reviewed.
- Users can veto most policy decisions.
- Intrinsic rewards matter most.
- Hackers are heroes.
Esta lista debería de convertirse en la filosofía o manifiesto de cualquier empresa de hoy.
Sospecho que si no se empieza a aplicar estas nuevas reglas desde ya, tendremos dentro de pronto una especie de revolución corporativa (me encantaría ser testigo de ese evento)